Cuando aprendes a sonreír es como aprender a andar, es algo maravilloso que te es imposible dejar de hacerlo, y cuando dejas de hacerlo te das cuenta de que no es lo mismo, cuando te privan de reírte, es algo parecido a cuando te privan de caminar, tú mundo no avanza de la forma que tu quisieses.
No hay comentarios:
Publicar un comentario